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Caterina Pérez complements

 

 

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Botones, telas, cintas, hilos, alfileres, dedales… estas son las estrellas que iluminan el universo de Caterina Pérez complements, una artesana que crea bolsos, broches, diademas, carteras, gorros, con un toque vintage muy cálido y elegante. He tenido el placer de hablar con ella sobre su proyecto, sus proceso de creación, sus expectativas y así ha transcurrido la charla…

 

 

¿Qué es Caterina Pérez complements?, ¿cómo es el proceso de creación?

Hago complementos. Bolsos, neceseres, broches, colgantes, gorros, pañuelos… Aprovecho retales que me dan, compro telas de las que me enamoro sin pensar en qué van a convertirse, uso botones antiguos, cintas que guardo… y con todo ello creo piezas de (obviamente) tiradas muy limitadas. En mi taller todo lo aprovecho. Tengo verdadera obsesión por no tirar ni un pedacito de tela de las que me gustan. De un buen trozo que me guste de tela, corto piezas para las bolsas, corto forros para los gorros, uso retalitos para hacer bolsillos aplicados a otros modelos de bolsa. Con los rinconcitos de tela hago broches, y si todavía me queda algún pedacito minúsculo, decoro los paquetes de los pedidos. Me gusta la sensación de ir creando un pequeño fondo de telas que voy utilizando y redescubriendo al cabo de 3 o 4 temporadas (quizás lo que me servía para broches, ¡ahora me sirve para forros de bolsas!)
Como solo dependo de mi ritmo y de la organización de mi día a día, me puedo permitir personalizar piezas con las necesidades de mis clientes, o de repente salirme de la colección de complementos y llevar a cabo otro tipo de pedidos que me apetecen (como unas banderolas de tela para un recién nacido, o unos bajos para una colcha espectacular…)

 

 

Tu pasión por crear viene de familia … ¿cómo ha influido tu gente en tu dedicación?

Creo que estoy haciendo lo que hago porqué desde pequeña, en mi entorno familiar, ya respiraba una pasión por hacer cosas con las manos. Mi abuelo era joyero, tenía tienda propia y su gran taller se convertía en el mejor escenario para mis fantasías, abarrotado de herramientas de todos los tamaños, maquinaria extraña, virutas metálicas por todos lados, y unos bancos de trabajo de madera oscura debajo de lámparas de hojalata abollada. Mi otro abuelo siempre ha tenido un taller de albañil en la parte trasera de su casa y, aunque de forma no profesional pero con una maquinaria de lujo, de allí siempre salen espectaculares piezas de madera: mesas, bancos, carpintería para ventanas, mueblecitos para mis muñecas de pequeña, un columpio para mis hijos, percheros… ¡Hasta me ayudó en una ocasión a construir una estructura para una escenografía de un espectáculo! Y a mi madre la recuerdo siempre con la máquina de coser, nos hacía nuestra ropa (como a muchas… ¡viva el Burda!), hasta juguetes, porqué la verdad es que siempre se le han dado bien las manualidades en general. Como dice ella, “aprendiz de todo, maestro de nada”. ¡Por no hablar de mis tíos!
Cuando me independicé, pedí que me regalaran una máquina de coser. Una Alfa, a la que nunca pensé que le iba a sacar tanto partido.

 

 

¿Qué recorrido formativo y vital te llevó a tener tu propio proyecto? 

Mi formación es más bien dispar. Yo estudié arte dramático en el Institut del Teatre. Cuando terminé la carrera, se me hacía muy cuesta arriba empezar una carrera profesional y pasé por una etapa de replantearme mi formación, y después de coquetear un tiempo con la danza, con el teatro visual y cursillear bastante, decidí acercarme al mundo del espectáculo desde otro ángulo: el diseño de vestuario. Empecé a estudiar patronaje y costura en Francesca Bonnemaison (Barcelona). La escuela te ofrece, a parte de asignaturas teóricas y relacionadas con el diseño de moda, un montón de asignaturas prácticas relacionadas con las labores (patchwork, punto de cruz, plancha, pintura sobre tela…) que enriquecen el recorrido que tu vas haciendo. Bueno, pues mientras cursaba estos estudios, me quedé embarazada de mis dos hijos, que se llevan muuuuuy poco tiempo. Y esto me hizo (como a la gran mayoría) cambiar mis prioridades. Busqué la forma de poder compaginar el ritmo de mis hijos con mi actividad creativa, de marcar yo el ritmo del trabajo, con el mínimo de presiones y el máximo de disponibilidad para ellos. Probé confeccionando algo de ropa para niños, pero me resultaba demasiado complicado: trabajar con muchas tallas, la distribución… así que pensé en apostar por los complementos, cosa que me permite un espacio de almacenaje más reducido, no ceñirme estrictamente a las temporada, una venta por Internet menos arriesgada… Me alquilé una habitación en unos bajos del barrio de Gràcia de Barcelona y allí instalé mi taller, luego vino el blog… ¡Y aquí estoy!

 

 

¿Cómo ha influido tu blog en la difusión de tu trabajo?

¡El blog me ha abierto un mundo! Antes de abrirlo, yo no tenía NINGÚN interés por las nuevas tecnologías, de hecho no sabía ni como hacer para pasar una foto de la cámara al ordenador, y el correo electrónico como mucho lo miraba una vez por semana. El blog lo abrí porqué me parecía una forma más económica y más dinámica que una web para tener un sitio virtual dónde exponer mi trabajo. Pero poco a poco me he ido dando cuenta del poder de difusión que tiene un instrumento así. De hecho, uno de mis próximos objetivos está en la venta a través de Internet. A parte de que tienes la posibilidad de conocer a un montón de gente interesante con las mismas afinidades que tú.


¿Qué estás preparando ahora mismo?, ¿en que dirección te gustaría desarrollar tus creaciones?

Ahora mismo estoy cursando una asignatura de creación de sombreros y tocados, pues, aunque ya casi no usamos sombrero, me parece una pieza que tiene una gran capacidad de seducción, y tengo muchas ganas de meter energía en ello, y de aprender secretos del oficio de sombrero. También estoy preparando una pequeña colección de "caprichos" para navidades. Es decir, broches, colgantes, diademas… Pero mi interés en futuras colecciones está puesta en crear gorros, sombreros, tocados… y bolsas (ya sea de mano o bolsos más grandes).

Hasta ahora no me había planteado hacer ferias (de nuevos creadores, de artesanos…), pero ahora me pica un poco el gusanillo. Ese feedback con la gente de la calle que no te conoce de nada hace un tiempo me asustaba, ahora empieza a apetecerme.

Me doy cuenta que cada vez me decanto más por trabajar con fibras naturales (algo así como elegir materiales nobles). Es decir, elijo algodón 100%, lanas puras, fibras vegetales… y este es un cambio que voy haciendo paulatinamente (pues ir renovando mi fondo de retales me va a llevar un tiempo), pero que me doy cuenta que no tiene vuelta atrás… es como si se me hubiera ido educado el paladar… También he empezado a probar con tintes, comprar algodón en crudo e intentar conseguir el color deseado. ¡Me encanta! Pero bueno, estoy trabajando en ello.


 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando conocí el blog de Caterina vi que detrás había mucha inquietud y buen gusto y ahora que la conozco un poco más veo que no me equivocaba. La pasión y buen hacer que pone Caterina en su pequeño lugar en el mundo saltan a la vista. Te deseamos mucha suerte, en todo lo que emprendas, seguro que sea lo que sea tendrá ese toque personal tuyo tan lleno de encanto.

 

Una funda para el Kindle

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Siempre he pensado que leer libros en formato electrónico le quita parte del encanto a la maravilla que supone sentarse con un libro entre las manos. Lo mismo pensaba Allison, de one pearl button. Como ella mismo dice, se echa de menos pasar las páginas, el olor de los libros, las portadas… así es que cuando su novio le pidió que le hiciera una funda para su kindle ideó la manera de convertirlo en un objeto más cálido, más acorde con su rico interior. Y mirad que preciosa funda le cosió, con ese aire casero y hecho a mano que un libro merece. Otro proyecto "hecho con cariño". Está claro que los nuevos gadgets electrónicos nos proporcionan posibilidades antes inimaginables, pero si podemos añadirles un toque personal y afectivo, mejor que mejor.

   

 

 

 

 

 

 

Iniciación al patchwork

 

 

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Hace tiempo que tengo ganas de emprender un pequeño proyecto de patchwork, pero ¿por dónde empezar?, ¿qué materiales necesito?, ¿cual es la técnica de costura que se requiere?, ¿qué tipo de telas?. Pienso que a muchos de vosotros también os debe haber picado la curiosidad por esta linda aficción, por eso hemos invitado a Marian, de Patch Marian para despejarnos todas estas dudas de principiante y ella, no conforme con echarnos un cable, ha cosido un miniquilt infantil exclusivamente para mostrárnoslo a través de un detallado tutorial. Gracias Marian, se que has estado muy ocupada y por eso tienes doble mérito, no se cómo expresarte mi admiración ante esta pequeña joya.

A continuación doy paso a Marian… 

 

Realización de un mini quilt

Antes de enseñaros la realización de este mini quilt, quisiera explicaros que es el patchwork y resumir su historia.

Parece una técnica de costura muy novedosa o incluso moderna, pero realmente se trata de un arte muy antiguo, que llegó a Estados Unidos, entre los siglos XVII y XVIII, gracias a los inmigrantes Europeos.

Patchwork es un vocablo anglosajón, que significa trabajo de retales, que se unen formando dibujos y que posteriormente se acolchan.
En España también se ha hecho patchwork desde tiempos muy antiguos, pero aquí se le conoce como “almazuelas”. Las ropas que se utilizan son básicamente 100% algodón.
Hoy en día existen infinidad de diseños de ropas para realizar este tipo de trabajos que encontramos en tiendas especializadas.
Los quilts se dividen en tres partes: el top (parte superior del quilt, realizada en varias piezas), boata (que colocamos en medio del trabajo) y la ropa inferior. Las tres partes las uniremos con un acolchado a mano o máquina.

 


Materiales que vamos a necesitar:


Retales de ropas de varios colores, tijeras para papel y otras para ropa, lápiz, dedal, hilo, agujas, alfileres, regla, descosedor, cutter redondo, papel freezer, papel Heatnbon, unas hebras de lana y pequeños botones.

 

 

- Cortamos la ropa que hemos escogido como fondo.

- Colocamos por el derecho de la ropa de fondo, la ropa que hará de tierra que previamente habremos dibujado por el derecho una curva, simulando un pequeño monte, que fijaremos con alfileres.

- Pasamos un pequeño hilván por la línea que hemos dibujado, haciendo un pequeño dobladillo.

- Cosemos la ropa marrón con un punto escondido y retiramos el hilván.

 

         

 

- Calcamos los patrones de la muñeca y el perrito, en papel freezer.

- Colocamos las piezas, que hemos cortado justo por el borde del patrón, en el derecho de cada ropa que hemos seleccionado , y planchamos para que queden fijadas provisionalmente. Reseguimos con el lápiz de punta bien fina y cortamos medio centímetro por fuera de la línea trazada. Una vez cortadas, se retira el papel freezer. Los trocitos de ropa que sobran después de cortar las piezas, se guardan para aprovecharlas para futuros trabajos. En patchwork todo se aprovecha.
- Pasaremos un hilván en todas las piezas, doblándolas hacia adentro por la línea trazada, y presentaremos en la ropa de fondo, fijándolas provisionalmente con alfileres. Esta forma de coser las piezas se llama aplicación con punto escondido.

- Coseremos todas las piezas, una a una, con un punto escondido, y retiramos el hilo del hilván. Decoraremos el perrito con un pequeño botón, que simula el collar, y un pequeño pespunte alrededor del cuello. Para la muñeca, trenzaremos unas hebras de lana que coseremos simulando el pelo y decoraremos con unos botoncitos en las puntas de cada trenza.

 

             

 

 

 

 

- Utilizando el cutter, cortaremos dos tiras de medidas idénticas que colocaremos, una a cada lado del top, encarando derecho con derecho y cosiendo a medio centímetro del borde.Una vez cosidas, coseremos las tiras superiores e inferiores. Y después cuatro tiras más, con ropa de otro color y más ancha. Planchamos bien.

                  

 

 

 

 

- Prepararemos el trabajo sobreponiendo las tres capas de ropa. Arriba el top, en medio la boata y abajo la ropa que quedará por el reverso del trabajo. Colocar según la foto.

 

 

- Fijaremos provisionalmente con alfileres. Con hilo pasaremos un hilván, comenzando desde el centro del top, hacia fuera, de manera que queden varias lineas de hilván. Retiramos los alfileres.

- Dibujaremos con un lápiz de punta fina un dibujo en el fondo del trabajo, que nos servirá como plantilla para acolchar. Para acolchar utilizaremos una aguja de tamaño reducido y con hilo especial para acolchar, con puntadas del mismo tamaño. Tambien podemos acolchar alrededor de todas las tiras que hemos cosido.

 

 

 

- Coseremos unas pequeñas aplicaciones, unos corazones y unos huesitos, con otra técnica, utilizando papel Heatnbond, que es un papel que engancha por las dos caras. Para ello, dibujaremos las aplicaciones directamente en el papel, por la cara lisa y recortamos justo por la línea dibujada.

- Colocaremos las piezas recortadas en papel Heatnbond por la parte trasera de la ropa seleccionada, y las fijaremos pasando por encima la plancha caliente. Recortamos justo por el borde del papel. Una vez cortadas, separamos el papel, y colocaremos directamente en la zona deseada del quilt, por el lado que se pega y volvemos a planchar. Ahora quedan las piezas enganchadas al trabajo.
Coseremos un pequeño festón alrededor de la pieza.

 

          
 

- Ya tenemos el quilt a punto para colocar una tira en todo el borde, que coseremos como las otras tiras con la diferencia que ésta será una única tira que dará la vuelta a todo el trabajo, y que, con la parte que queda en el exterior, coseremos por la parte trasera para dejarlo acabado del todo. 

 

 

 

              – Trabajo acabado, con primeros planos de los detalles.

 

 

(nota: el diseño de las figuras de la muñeca y el perro, pertenece al libro japonés Shinnie’s quilt Child’s talk).
 

 

 

 

Un sobre para las agujas

Este proyecto es de los que yo llamo "hecho con cariño". Se necesita mucha devoción para dedicarle unas horas, en esta época tan huérfana de tiempo, a coser una funda tan especial para algo tan mundano como unas agujas de coser, y más cuando se trata de algo que se puede guardar sin complicación en el estuche donde se compran.

Lo realiza skebba y, como véis en las imágenes, además de bonito es una idea de lo más original: una carta con sello incluido. Seguid el enlace para ver todos los pasos de este entrañable proyecto.

 

 

 

 

 

 

Envolver bocadillos

Siempre he tenido el mismo dilema a la hora de envolver bocadillos para llevar. ¿Qué usar que sea ecológico y práctico? Lógicamente, el papel de aluminio y el plástico no brillan por su sostenibilidad pero no se puede negar que es lo más practico, ya que si no es así, ¿cómo? ¿Con servilletas de tela a la vieja usanza? Se desmoronan y se separan las dos mitades de pan, quedando todo revuelto. ¿Con hojas de periódico? Sin comentarios.
He aquí la solución a todos mis males bocadillísticos: coser un hermoso y práctico envoltorio de tela. La tradicional y bonita servilleta pero con el punto práctico de los envoltorios modernos, ya que, al ir con cierre, el contenido se sujeta a la perfección. Seguid los enlaces para ver el tutorial completo. ¡Qué idea más brillante!
 

 

 

Visto en Craftzine.

 

 

Visto en Craftstylish.

 

Cubrejarrones

¿Cuántas veces os han regalado un jarrón horroroso que habéis guardado en un rincón por pena a deshaceros de el? ¿Y que me decís de la típica caída de jarrón con su consecuente rotura y pegado? Aquí tenéis la solución a estos dos dilemas existenciales: un pequeño proyecto craft.

Esta puede ser una buena idea para iniciarse en costura y utilizar alguna tela a la que le tengáis cariño. ¿Qué tal aprovechar alguna prenda de vestir a la que ya no le deis uso? Yo tengo algunas faldas que se transformarían en preciosos cubrejarrones. Probaré algún día.

 

Visto en howaboutorange.

 

Y a esta idea ni siquiera se le puede llamar proyecto pues consiste en enfundar el jarrón en un calcetín. Y mira que suelen quedar calcetines huérfanos en casa, ¿verdad?

 

 Visto en designsponge.

 

Y esta es la que más me ha gustado, aunque para esto tendré que esperar un poco a aprender a hacer ganchillo. Lo ha hecho handmaid liset, junto con un montón de maravillas más en crochet.