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Pastel de chocolate de Nigella Lawson

 

Para muchos de vosotros la chef inglesa Nigella Lawson no será novedad pero, para los que aún no la conozcáis, se trata de una de las cocineras más conocidas en Gran Bretaña y posiblemente en el mundo, después de su rotundo éxito televisivo, editorial y comercial. Digo cocinera y chef por decirlo de alguna manera, porque en realidad Nigella no es ni una cosa ni la otra, pero nadie lo diría, claro. Más que nada Nigella es una experta en comunicación, escritora de temas gastronómicos y periodista,  siendo la fórmula de su éxito su enfoque relajado y cotidiano hacia la cocina, sin olvidar un toque de glamour y encanto.

En el prólogo del libro "How to be a domestic goddess" Nigella sugiere que no se trata de convertirse en una diosa doméstica, sino de sentirse como tal. La prosa de Nigella es muy cercana y su filosofía es la de volver a la cocina (después de unos años de descrédito de lo doméstico), pero por el placer de cocinar más que nada, sin presiones, como si de un hobby se tratase. Todo esto con un factor clave: el de simplificar, pero sin desangelar. Un enfoque que suscribo al 100%.

La receta que os muestro hoy se llama "store-cupboard chocolate orange cake", y debe ser el pastel de chocolate más sencillo del mundo. Como ella misma dice, es el tipo de pastel que puedes hacer en unos minutos cuando llegas del trabajo porque requiere ingredientes que se suelen tener en la despensa y se hace todo a mano, en un santiamén. ¡Probadlo! No es un pastel delicado y festivo, yo lo llamaría un todoterreno más bien, aunque a la hora de adornarlo siempre se le puede elevar la categoría. Y el aroma de naranja le da un toque genial. 

Aquí os muestro dos opciones de presentación. El corazón lo hice con una plantilla que me fabriqué yo misma y con azúcar glass espolvoreado.

 

     

 

 Ingredientes:

125 grs de mantequilla

100 grs de chocolate negro

300 grs de mermelada de naranja (en su defecto podéis usar cualquier otra, yo puse un poco menos, para no empalagar)

150 grs de azúcar

1 pizca de sal

2 huevos batidos

150 grs de harina

 

Proceso:

Se funde la mantequilla a fuego lento en una cacerola y se agrega el chocolate para que se funda también (no hace falta que esté al fuego todo el tiempo). A continuación se le agrega la mermelada, la sal, el azúcar y los huevos y se mezcla todo bien. Al final se le agrega la harina a poquitos para que se amalgame todo bien. Se mete en un recipiente preparado para hornear pasteles (untado de mantequilla y espolvoreado con harina) y al horno 50 minutos a 180 grados (o hasta que al meter un cuchillo salga seco, la mía estuvo lista en menos tiempo). Lo podéis acompañar con crême-fraîche o nata, si os apetece.

 

 

El ganache de chocolate que hice para cubrir el pastel se hace fundiendo chocolate con nata a partes iguales, aunque en mi caso me faltó la nata y lo hice con chocolate solamente. La pega así es que el chocolate se solidifica de nuevo al enfriarse.

 

 

Galletas de Reyes, de La cuina vermella

Nuestros amigos de La cuina vermella se han vuelto a superar. No contentos con deleitarnos cada día con su savoir-faire culinario-bloggero, se marcan unas galletas de Reyes tan originales como estas. Chocolate blanco, pistachos y arroz inflado para Melchor, chocolate con leche y cornflakes para Gaspar, y chocolate negro, cornflakes y naranja confitada para Baltasar. Los reyes estarán encantados, ¡menudo agasajo!

Pienso que voy a imprimir y encuadernar este blog de principio a fin. Me gusta tanto que quisiera tenerlo al lado de la cama como libro de cabecera, para releerlo antes de dormir, saboreando cada bocado, como se merecen estas delicias.

 

                            

 

No os perdáis el fragmento de La vida de Brian que incluyen en el post. 

 

 

Los almendrados de mi abuela

 

 

Los almendrados son unos de los dulces típicos de estas fechas. La receta es sencilla: huevo, azúcar y almendras. En la elaboración clásica se hace una masa mezclando los tres ingredientes (con la almendra molida) y se hacen montoncitos poniendo una almendra entera encima de cada uno.

Esta receta que os presento es una variación que nunca he visto hacer fuera de mi familia materna. Seguro que en algún lugar se hacen así, pero yo solo los he visto en mi casa. Los hacía mi abuela hace muchos años, los sigue haciendo mi madre y este año me he animado a probar yo. El simple cambio en la textura de uno de los ingredientes hace que la misma receta se convierta en un producto totalmente diferente con un sabor único.

 

Ingredientes:
-750 gramos de almendras crudas repeladas.
-4 huevos.
-500 gramos de azúcar.
-Obleas grandes de pan de ángel.

La elaboración es sencilla. El único cambio respecto a la receta tradicional consiste en picar las almendras de manera que queden troceadas, no molidas. Hay que batir los huevos como para tortilla, incorporar el azúcar, mezclar bien y, por último, añadir las almendras troceadas. Luego se pone en una placa de horno la oblea y se forman montoncitos encima con la masa, sin juntarlos demasiado porque durante el horneado el huevo y el azúcar se extenderán un poco. Para evitar que se desmoronen los montones se pueden hacer unos cilindros bajitos con papel de hornear y poner la mezcla dentro.

Se hornea a 180º hasta que las almendras se vean bien doradas y la masa esté perfectamente cuajada. Cuando se sacan del horno se dejan enfriar y luego se va rompiendo la oblea para separarlos.

 

Bolitas de coco

Desde que era pequeña lo primero que me como de la bandeja de dulces de Navidad, por delante de mazapanes, turrones, mantecados y demás, son las bolitas de coco cubiertas de chocolate, son un vicio. Así es que este año me he decidido a hacerlas en casa. Busqué la receta por Internet y vi que había dos versiones, una lleva galleta, coco y leche condensada y la otra va sin galleta. Yo he probado la primera versión, y han salido estupendos, no se si la segunda podrían estar aún mejor si cabe, habrá que probar.

 

 

Para 15 bolitas he utilizado las siguientes cantidades:

5 galletas de tipo María.

125 grs de coco rallado.

125 grs de leche condensada.

125 grs de chocolate para fundir.

 

Se trituran las galletas y se juntan con el coco y la leche condensada para obtener una masa con la que formaremos las bolitas. La leche condensada hace de pegamento de los demás ingredientes, si veis que se desmoronan las bolitas añadid un poco más de "pegamento". Aparte hay que fundir el chocolate y a continuación rebozar las bolitas con el chocolate y meter en la nevera para que se enfríen.

 

Para esta foto les he espolvoreado un poco de azúcar glass para ver qué aspecto tenían así pero no es imprescindible. 

 

 

Gingerbread houses

Gingerbread es un dulce hecho con gengibre y azúcar y es la base para las navideñas gingerbread houses, casitas hechas con esta galleta y una variedad de coberturas y golosinas. Se basan en el cuento de Hansel y Grettel, seguro que habéis visto por la red, las hay espectaculares, casi como castillos. Pero yo he querido buscar alguna diferente y por suerte me he topado con las de neviepiecakes, mirad que preciosidad y que arte. Estas yo no me las podría comer.

Natasha, su autora, llama a este encanto de casa, eco-chic gingerbread house. Está cubierta con fondant y pintada con colorantes alimentarios. Fijaos en los detalles: molinillo de viento en el tejado, nido de pájaro en la fachada, la cola de un gatito entrando por la puerta (me he quedado sin habla con ese detalle), la bicicleta, la mesa y silla, el buzón para las cartas… Yo quiero una casa así, ¡pero para vivir!

 

 

 

La siguiente también es suya y es una casita para pájaros, más modesta en estructura que la anterior pero ¿no os parece maravillosa? Las dos las realizó Natasha para una exhibición de gingerbread houses en Brighton. ¡Menuda artista!

 

 

 

Y, para acabar, una idea para principiantes, por si os apetece hacer algo de este estilo y no sabéis por dónde empezar. Estas las he visto en craftstylish y se hacen con galletas, nata, y algunas golosinas, seguid el enlace para ver el tutorial completo. 

 

 

 

 

Un muñeco de nieve dulce y otro salado

Cuando se trata de comida creativa y divertida no hay nadie como Martha (Stewart, me refiero). Buceando en su sinfín de recetas he encontrado estos dos muñecos de nieve, uno dulce y otro salado, y he pensado mostrároslo para animaros a hacer algo simpático, con los niños, uno de estos días de fiesta tan caseros, familiares y mágicos. Tan mágicos como estos entrañables muñecos, típicos de estos días, aunque en mi zona, la verdad es que nieve, poca.

Este es el dulce, está hecho con bolas de helado, cubiertas de coco rallado. Al loro con el gorro, ¿sabéis que es? Una nube (marshmallow en inglés)… ¡asada! 

 

 

El siguiente es salado, las bolas son queso fresco y se untan con queso rallado. La bufanda es apio, los ojos y botones son trozos de aceituna negra, la nariz es una puntita de zanahoria, y el gorro, pan. Se sirve con galletitas saladas para untar.