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Cupcakes

Imagen de bakerella

 

Muchos de vosotros ya conoceréis los cupcakes o fairy cakes, esos coloridos pasteles que son tan típicos en Estados Unidos. En su forma más sencilla se parecen a nuestra magdalena pero, como veréis a continuación, pueden llegar a convertirse en esculturales filigranas, normalmente con el glaseado (en inglés frosting o icing) como ingrediente principal. Estas formas más coloristas y caprichosas se suelen preparar para las fiestas de cumpleaños. En realidad, cada una puede pasar perfectamente por un minipastel individual, ¿verdad?

 

Cuina vermella nos propone estos cupcakes de coco y frambuesa, dulces pero sin estridencias.

 

 

En my little things, otro de nuestros blogs de cocina preferidos, tenéis unos deliciosos cupcakes de chocolate con su receta.

 

 

 

Unos cupcakes en forma de pequeñas hadas, haciendo honor a su nombre, fairy cakes, vistos en bylittlehands.

 

 

              Personalizados para cumpleaños, visto en ohdeedoh.

 

 

Pastel de zanahoria

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Este fin de semana pasado fue de lo más creativo. La lluvia obliga a quedarse en casa pero se abren otras posibilidades. Entre las cosas que hice está este pastel de zanahoria. Si os parece apetitoso por la foto aún os sorprenderá más el sabor si lo hacéis. Parece mentira que un pastel tan simple y con un vegetal como ingrediente principal esté tan bueno. Queda esponjoso y en su punto, ni muy empalagoso ni demasiado soso. Lo cubrí y rellené con queso pero podéis hacerlo con vuestro relleno preferido: chocolate, mermelada, nata… No me canso de recomendarlo.

 

 

 

Ingredientes para 8 raciones pequeñas:

3 huevos

250 grs de harina

100 grs de nueces picadas

2 zanahorias grandes ralladas

75 grs de aceite de girasol o maíz

75 grs de azúcar

1 cucharada grande de canela

1 cucharada grande de levadura

1/2 cucharada grande de gasificante

1/2 cucharada de sal

 

Mezclad los huevos, con el azúcar y el aceite, añadid las zanahorias ralladas finas. En un bol aparte juntad el resto de los ingredientes secos. Mezcladlo todo incorporando la mezcla de harina a la mezcla de huevo poco a poco para que se fundan bien los ingredientes.

Meted al horno en un recipiente debidamente engrasado o con papel vegetal durante 30 minutos a 180 grados o hasta que al meter un cuchillo salga seco.

Para la cobertura tenéis que mezclar bien una tarrina de 250 grs de queso tipo Filadelphia, 75 grs de mantequilla y 50 grs de azúcar glas.

 

Merienda mágica

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Me ha gustado mucho esta idea vista en bhg que convierte unos brownies y unos barquillos en varitas mágicas de hada. Todo lo que necesitáis es realizar unos cortes en los brownies (o magdalenas en su lugar), introducir los barquillos y decorar a vuestro gusto, con azúcar glass, moldes en forma de estrella y cualquier otro ingrediente con el que podáis decorar con una manga pastelera o con un biberón de cocina. Seguro que acaban desapareciendo como por arte de magia.

 

 

Panna cotta

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Este es uno de los postres más fáciles de hacer que existen. Eso sí, hay que prepararlo la víspera. Panna cota significa nata cocida en italiano y, en realidad, hay poco más. Sorprende que algo tan simple esté tan delicioso. Yo lo conocí en un restaurante italiano al que iba a comer con mis compañeros de trabajo. A mitad de jornada laboral ya se me estaba haciendo la boca agua pensando en el postre.

Ingredientes:

400 ml de nata

200 ml de leche

100 grs de azúcar

20 grs de gelatina neutra en láminas o agar agar

Mermelada, sirope o coulis de frutos rojos

 

Se hierve la nata, la leche y el azúcar durante unos minutos. Aparte, se mete la gelatina en agua fría unos minutos también. Cuando la gelatina esté blanda se agrega a la nata. A continuación hay que removerlo, y verterlo en un recipiente redondo o en flaneras individuales. Se deja enfriar y se mete en la nevera durante 24 horas. Al día siguiente se desmolda y se decora con mermelada de frutos rojos. Yo me he decantado por una de cereza que vi en el herbolario y me llamó la antención por ser un sabor que no había probado todavía. Probad a hacerlo, seguro que repetiréis.

 

 

Estas flaneras tienen más de treinta años, ¿se nota? La tabla con el gatito la compré en Londres hace veinte, es de las pocas cosas que he guardado a lo largo del tiempo, ojalá hubiera guardado más.

 

 

 

Crêpes con música

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Las crêpes, identificadas como postre francés, son una de las muchas versiones de una forma universal de transformar la harina (desde las tortitas mexicanas al talo vasco, por todo el mundo encontramos recetas a base de diferentes harinas con la misma forma aproximada). En Francia están asociadas en su origen a la fiesta de la Candelaria o al Mardi Gras. La versión gallega, la filloa, muy similar, es típica de la matanza (de ahí la famosa filloa de sangre). Así que en ambos casos nos encontramos con que se trata de un plato eminentemente invernal.

Sin embargo, en la actualidad cualquier momento del año es ideal para tomar crêpes. Tanto dulces como saladas, se pueden tomar solas o acompañadas de un montón de ingredientes:

En dulce, con chocolate fundido o Nutella, acompañado de nata. Con fruta, por ejemplo plátano, que combina de manera excelente con el chocolate, o frutos rojos, que son muy vistosos. Se puede rellenar también de mermeladas, miel, dulce de leche, leche condensada, crema… combinándolo de mil formas o incluso flambeándolo. Para el calor, nada mejor que acompañarlo con una bola de helado. Resulta un excelente desayuno, postre o merienda.

 

Fotografía CC de chotda.

 

Fotografía CC de boxx 120.

En salado, es clásica la crêpe de jamón y queso, pero se pueden intentar combinaciones más atrevidas: con salmón, con pollo, con atún, con verduras, con marisco… con mayonesa, salsa de yogur, mostaza, hierbas aromáticas, pesto, bechamel, queso untable… No hay límites a la imaginación, y puede constituir tanto un entrante como un completo plato único.

 

Fotografía CC de 3liz4.

 

 

Fotografía CC de bro0ke.

 

Incluso se puede jugar con la forma de la crêpe: en rollitos, doblada en cuatro partes, en forma de cestito, milhojas…

Fotografía CC de awhiffoflemongrass.

 

 

Fotografía CC de Festa das filloas de Pedra.

 

Podéis ver más imágenes de crêpes que seguro os darán un montón de buenas ideas en los grupos flickr The Creperie y Filloas de Galicia.

 

La receta de las crêpes es muy sencilla. Yo uso aproximadamente estas proporciones, pero me voy guiando más por la textura cremosa de la pasta que por las cantidades exactas:

Ingredientes: 

125 gramos de harina

2 huevos

1/4 de litro de leche

Un pellizco de sal (si es para hacerlas dulces, hay quien añade un poco de azúcar, pero yo dejo la dulzura para el relleno o, si no las voy a rellenar, las espolvoreo con azúcar una vez hechas).

Para crêpes dulces, se puede añadir cacao en polvo o café soluble. Para crêpes salados se puede añadir una cucharada de algún puré que de color (espinacas, tomate…).

Preparación:

Se mezcla todo batiendo a mano o con batidora. Si la mezcla reposa al menos 20 minutos en la nevera, saldrá mejor. Luego, se fríe brevemente en una sartén con mantequilla, por los dos lados. Cuando la crêpe está hecha, se despega fácilmente de la sartén y se le puede dar la vuelta.

 

Aquí os dejo un video musical cuyo argumento es la realización de una crêpe. La receta varía un poco, porque usa también agua y una cucharada de aceite. Si le dáis un poco más de vida a la crêpe que el amigo Yann, os garantizo que la reacción del comensal será mucho más entusiasta.

 

 

 

 

Polo de plátano y chocolate

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Este postre o merienda, visto en Craftzine y realizado por Katie Goodman, una mamá de dos niños que comparte sus estupendas recetas en goodlife-eats, me ha parecido simplemente genial pues lo lleva todo: es un polo, una fruta, y un capricho de chocolate. ¡Irresistible! Además es ideal para prepararlo con vuestros hijos y pasar un buen rato en la cocina.

Este es el proceso:

Se pelan los plátanos, se introduce el palo de madera y se meten en el congelador mientras se preparan el resto de los ingredientes. De esta manera, al sacarlos helados el chocolate fundido se solidificará mejor.
A continuación hay que derretir chocolate negro y blanco por separado, sacar los plátanos del congelador y bañarlos en el chocolate de manera que quede toda la superficie cubierta. Para acabar se añaden fideos de colores a vuestro gusto y se vuelven a meter en el congelador durante 45 minutos.