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Mermelada casera, de Os Tartarouchos

 

 

El otro día vi estas bonitas fotos de botes de mermelada en la galería flickr de Os tartarouchos y leí con interés su proceso de elaboración en su blog. Me enamoré de todo, de las fotos y de la anécdota y le pedí permiso a Tartaruga para mostrarlo aquí en Kireei.

 

En Semana Santa los abuelos Moucho vinieron de visita y nos trajeron un kilo de fresas, al día siguiente fueron los abuelos Tartaruga los que vinieron y tuvieron la misma idea: otro kilo de fresas. Comimos muchas, pero no todas. Una mañana me levanté, abrí la nevera para hacerme el desayuno y vi allí todas aquellas fresas que se empezaban a estropear y me dio, como decimos los gallegos, una "arroutada", un pronto: voy a hacer mermelada!
Escogí las fresas, las lavé, les corté el verde y las troceé si eran muy grandes y cuando estaba lista para hacer la mermelada: no tenía azucar ni limón!

Podia dejar las fresas allí e ir a comprar, pero eso suopndría que a la vuelta sería la hora de la comida y por la tarde no podría y toda la fruta preparada… entonces me acordé de que tenía un paquete de fructosa a medias de una mermelada de moras que había hecho para una amiga a dieta, y no tenía limón, pero tenía un par de naranjas un poco secas. Normalmente le echo el zumo de limón a la mermelada, pero como tenían poco zumo decidí echar las naranjas enteras.

Ingredientes:
1kg de fresas
125 g de fructosa
1 naranja entera (o dos si están un poco chuchurrías ;-P)

Se hace: cortando todas las fresas en trozos grandecitos (a mí me gustan las mermeladas con trozos), la naranja se pela bien pelada sin que quede nada de la capa blanca de la piel, se corta en trozos y se añade con la fructosa.

Se cuece a chup-chup a partir de media hora hasta que se ve consistencia de mermelada, la mía estuvo alrededor de una hora.
Y esta vez hice el experimento del embotado a la inglesa, creo que se llama.
Con los botes bien lavados y hervidos mientras se hace la mermelada una vez que se ve que está lista se va metiendo en los botes bien caliente, según sale de la olla de hacer chup-chup y casi hasta arriba, se tapa inmediatamente y se le da la vuelta al bote. Se dejan así del revés hasta que enfrían y si tienen la tapa metida para adentro es que se ha hecho el vacío, si no toca hacer el método tradicional de hervido.

Tachán!! 5 botecitos de la mermelada más rica que he hecho nunca y además sin glucosa! Apta para diabéticos y para dietas!

 

 

Gracias por la receta y las lindas fotos, seguro que pruebo a hacerla.  

 

They draw and cook

 

¡Qué maravilla, qué maravilla, qué maravilla! Este es el único pensamiento que ocupa mi mente mientras navego por They draw and cook, un blog de recetas ilustradas. Si os gusta la cocina y la ilustración os vais a abonar a este blog de inmediato.

 

Maribel Castells, Mallorca. 

 

Laura Pennington. 

 

James Gulliver Hancock. 

 

 

Abz Hakim. 

 

Nate Padavick.

 

 

Ensalada de patatas

 

Con una receta de ensalada de patatas seguro que no os descubro la teoría de la relatividad, pero mi intención con esta entrada es daros una idea para cenar esta noche. A mi me encanta cocinar pero muchas veces me fastidia pensar qué hacer cada día y cada noche, por eso frecuento blogs de cocina y compro libros de recetas, más que por aprender nuevas técnicas o descubrir lo nunca visto en cocina, por las ideas.

 

ensalada de patatas

 

Las ensaladas de patatas admiten muchas variaciones, la que os muestro lleva patatas hervidas, con piel (rica en potasio), unas hojas de rúcula en la base y queso fresco. Está aliñada con mostaza a la miel. Para el aliño, que es casi más importante que la ensalada en sí, ya os dimos algunas ideas aquí, hace un tiempo. 

Esta es la típica idea para cenar lo que tengáis por casa, patatas siempre hay y podéis acompañarlas de casi cualquier cosa. Ya me contaréis.

 

 

Crepes de verduras

El otro día compré en el supermercado este combinado de verduras ya listas para cocinar. No suelo comprar verdura cortada o congelada, solo en algunas ocasiones, y esta fue una. Quería preparar algo con verduras variadas y no me apetecía comprar una o dos piezas de cada y cortar.

Se me ocurrió preparar crepes y rellenarlas con estos trocitos de calabacín, puerro, pimiento verde, pimiento rojo y cebolla, y un poco de queso rallado por encima. Salieron muy ricas. ¿Cual es vuestro relleno preferido para las crepes?

 

 

 

 

Ingredientes para tres crepes:

1 huevo

1 taza de leche

3 cucharadas de harina

1 pizca de sal

1 cucharada pequeña de mantequilla

 

Proceso:

Se baten todos los ingredientes juntos. Se pone una sarten antiadherente al fuego, se unta con un poco de aceite o mantequilla y se vierte un poco de mezcla, lo suficiente para cubrir toda la sartén. Se dora por ambos lados. Las primeras salen mal pero a partir de la tercera empiezan a salir perfectas.

 

 

Castillos de ensaladilla y El león feliz

 

Esta entrada es un 2×1: una receta y un libro. La receta es fruto de una improvisación, pues en realidad quería hacer ensaladilla rusa pero no tenía patatas así es que lo sustituí por arroz. La mayonesa es tofunesa (mayonesa de tofu), tenía ganas de probarla y no está nada mal, el sabor no es tan intenso como el de la mayonesa pero es mucho más ligera. La receta es eso, una ensaladilla, con zanahoria y judías verdes hechas al vapor, atún, huevo y arroz hervido.

El montaje del plato con los tres castillos o montañitas lo hice llenando tres vasos de distinto tamaño y volcándolos en el plato (untad los vasos con un poco de aceite; si no, no se despegará el castillo). 

 

  

La segunda parte está dedicada a El León feliz, un precioso libro que vi reseñado en Babyccino kids y compré en Amazon UK. Escrito por Louise Fatio e ilustrado por Roger Duvoisin, es la historia de un león feliz que es amigo de todos mientras está en el zoo encerrado pero que espanta a toda la población un día que escapa a recorrer inocentemente la ciudad. El pobre no entiende por qué la gente que antes le saludaba ahora huye despavorida. Tiene más de cincuenta años, como veis las ilustraciones son ahora ya vintage, me encantan.  

 

 

 

 

 

 

A mi hijo Biel le ha gustado mucho y la receta simboliza la ciudad por donde se pasea el león. Lo pasamos bien cocinándola, sabiendo que van a ser los edificios o castillos de un cuento, nos entretenemos haciendo las fotografías y, al final, cuando cenamos, vuelve a ser motivo de diversión.

 

Tortilla sin huevo

 

El otro día solo tenía medio calabacín y un poco de jamón de York en la nevera. A lo largo de los años de cocinar día a día he aprendido a hacer algo medianamente rico con lo poco que me quede en la nevera. En este caso se me ocurrió probar con una tortilla sin huevo. Había visto la receta en varios blogs de cocina y aún no lo había intentado. También tenía patatas. 

 

 

Ingredientes:

Medio calabacín rallado con piel

Dos patatas medianas

Una o dos lonchas de jamón York

Dos cucharadas de harina

Proceso:

 

Se fríen las patatas como si hicieramos una tortilla de patatas, con abundante aceite y a trozos no muy grandes. A mitad cocción se agrega el calabacín. Cuando estén listos se saca del aceite y se coloca en un colador para que gotee todo el aceite sobrante. A continuación se pone todo en un bol, se agrega el jamón a pedacitos, y la harina, se mezcla y se vuelve a poner en la sartén como si hicieramos una tortilla, se dora por ambos lados. Cuidado al darle la vuelta, acostumbrada a la tortilla con huevos casi se me desmontó todo el invento. 

 

 

Esta tortilla debe estar igualmente rica con huevo, pienso que ideal para niños, el calabacín apenas se nota, pero está. Hacerla sin huevo es una buena opción para intolerancias, para cortar con un consumo excesivo de huevos, o simplemente para variar.